domingo, 9 de mayo de 2021

ENTREVISTAMOS a ... alumnos de MEDIACIÓN ESCOLAR

En el instituto funciona, desde hace aproximadamente tres años, la MEDIACIÓN ESCOLAR.  Rocío, Berta, Celia, María y Marina, de 1º ESO B, han entrevistado a tres alumnos mediadores; también a Diana, la profesora encargada de la coordinación. Estos alumnos cursan 1º de Bachillerato y son  Emilio, María y Raquel. Nos han explicado qué tipo de casos tratan y cómo funciona este programa.   

" A mí me ha ayudado mucho a solucionar mis propios problemas con otras personas y si veo que puede empezar un conflicto, me lo pienso dos veces y me planteo si merece la pena o no…"

ROCÍO-Revista Por ESO: ¿En qué consiste vuestro trabajo de mediadores?

EMILIO: Nuestro trabajo como mediadores es una forma de ayudar a dos personas, bueno, también pueden ser más de dos, pero en principio, dos, que han tenido un conflicto a que ellos mismos puedan llegar a solucionarlo de una manera amistosa.  Imagínate que dos compañeras han tenido una pelea verbal en clase. Claro, normalmente, habría una amonestación, y ya está; pero, en realidad, no está solucionado el problema. Por eso, nuestra labor es ayudar a que lo puedan solucionar amistosamente.

ROCÍO-Revista Por ESO: ¿Por qué estáis metidos en este programa?

MARÍA: Yo voy a decir mi caso. En tercero de la ESO vinieron unos mediadores que estaban estudiando ese tema y nos dijeron que querían mediadores para el instituto. Ofrecían un curso para ser mediadores en el centro. Fuimos al curso y fue superinteresante. Los chicos eran superamables. Lo explicaban muy bien y fue muy ameno. Y a partir de ahí, pues ya comenzamos a resolver casos. Fue una iniciativa que nos propusieron para resolver algunos conflictos de forma distinta, no solo quedándose en la amonestación.

EMILIO: Era como formar parte de algo del instituto. Como una sensación, de, oye, podemos ayudar.
MARÍA: Además, nosotros somos alumnos y creo que vamos a resolver mejor determinados conflictos que si intervienen solo los profesores. Van a tener más confianza en un compañero, ya que somos sus iguales.

BERTA-REVISTA Por eso: ¿Cuáles son los casos más frecuentes?

MARÍA: Cosas que empiezan como tonterías, pero que derivan en cosas más gordas. Los típicos roces.

EMILIO: Claro, cosas que empiezan siendo un pequeño problema. Suelen ser conflictos entre compañeros de una misma clase; "es que me molesta", "es que le dije que se callase"... y a partir de ahí ha surgido un conflicto más grande. Eso, los conflictos suelen ser entre alumnos de la misma clase, aunque también hemos tenido casos con gente de distintas clases.

BERTA-REVISTA Por eso: ¿Y cuánto tiempo soléis tardar en solucionar un conflicto?

MARÍA: Depende de lo grande que sea el conflicto. Si es grande, pues puede ser que tardemos dos sesiones, que suelen ser de media hora. Si solo es una sesión, pues suele ser un recreo. Y luego, la revisión. Pero que eso, casi siempre, suele llevar cinco-diez minutos.

EMILIO: Y todo esto en el caso de que las dos personas hayan logrado llegar a un acuerdo. Hay veces que se necesitan más sesiones o alguna sesión por separado. Esto se da, sobre todo, cuando las dos personas dan dos versiones muy distintas de las cosas que han pasado. Es mejor verlo por separado para intentar ver qué ha pasado de verdad.

CELIA-REVISTA Por eso: ¿Qué medidas creéis que se pueden tomar para evitar problemas o conflictos en el aula?

RAQUEL: Nosotros no podemos dar soluciones, las soluciones las ponen ellos. Las partes en conflicto son los que llegan al final del proceso de mediación y son ellos mismos los que deciden su solución. A lo mejor, los dos se comprometen a solo tener una relación cordial. Si te tengo que pedir el boli, te lo pido, pero ya está.

MARÍA: El buen comportamiento es imprescindible, aunque los roces son normales. Tú no opinas lo mismo que tu compañero. Hay opiniones diversas.

EMILIO: Depende del caso, pero hay que intentar tener una relación cordial y que se pueda estar en el mismo grupo de amigos, que pueden estar las dos personas juntas sin tener conflictos…

CELIA-REVISTA Por eso: ¿Cómo definiríais la experiencia de ser mediador o mediadora?

MARÍA: Yo creo que es una experiencia renovadora, porque te das cuenta de las tonterías a las que muchas veces les damos demasiada importancia. Te das cuenta de las cosas que realmente importan y las que no. Si mi compañero opina distinto a mí, pues, me da igual. ¿En qué me afecta realmente eso a mí? No hace falta crear un conflicto. Y te das cuenta de las tonterías por las que nos preocupamos muchas veces; que no debería ser así, pero, bueno, que hay que entenderlas…

EMILIO: Y luego, nosotros, al verlo desde fuera, te das cuenta, como ha dicho María, que no hay que hacer un mundo de cosas pequeñas. Algunos problemas que hemos ayudado a solucionar son problemas que yo he vivido y los ves desde fuera y piensas, pues si al final no era para tanto. Pero como cuando tú lo has vivido estabas dentro del problema, al final, se intensifican las cosas. A mí me ha ayudado mucho a solucionar mis propios problemas con otras personas y si veo que puede empezar un conflicto, me lo pienso dos veces y me planteo si merece la pena o no…

MARÍA-REVISTA Por eso: ¿Cuáles son vuestras técnicas y los pasos para hacer mediación?

MARÍA: Técnicas no aplicamos específicamente, pero los pasos de la mediación son, primero, que se expresen las dos partes en conflicto. Cada parte nos cuenta su versión de la historia, el problema, el conflicto en sí. En realidad, los pasos no son muy largos. Nosotros los vamos guiando un poco en la conversación.

EMILIO: Nosotros, básicamente, nos tenemos que enterar de qué ha pasado porque si no, no sabemos guiarlos. Luego, intentamos que cada parte intente pensar cómo piensa que se ha sentido la otra parte. Es muy importante, durante este proceso, la empatía, porque al ponerte en el lugar del otro eres capaz de ver lo que has podido hacer y pensar que, si a mí me hubiesen hecho eso, también me molestaría. Después se hace como una lluvia de ideas en las que las personas implicadas dicen cómo creen que se podría solucionar el problema. Al final, cuando las dos personas llegan a una solución, que vean los dos bien, que los dos estén de acuerdo. Pues ahí es donde termina la mediación y cuando se supone que el problema está arreglado. Y en cuanto a las técnicas…

MARÍA: Bueno, sí hay una cosa que es muy importante, que es transmitir a los alumnos la confianza. No estar ni presionándolos, ni juzgando. Nosotros somos imparciales.

RAQUEL: No nos vamos a poner ni de la parte de uno ni de la parte de otro.

MARÍA: Siempre nos mantenemos neutros.

EMILIO: Yo creo que lo más importante es la confianza. Quizás tú estás hablando con los jefes de estudios sobre lo que ha pasado y es que a mí no me salen ni las palabras. En cambio, hablando con un alumno, que estamos al mismo nivel, porque no soy nadie para ponerte una amonestación…Creo que se transmite más confianza poder hablarlo con alguien más o menos de la misma edad, y que, además, somos alumnos. Tenemos el mismo nivel.

MARÍA-REVISTA Por ESO: ¿Y habéis tenido algún caso especialmente difícil o significativo?

EMILIO: A ver, nosotros no podemos hablar de ningún caso porque es información absolutamente confidencial. Esto es muy importante, porque si dos personas tienen un conflicto y las dos tienen que solucionarlo, si empiezan a contarlo por ahí, al final se dejan influir por las opiniones de unos y otros. Al final, lo importante es que sea muy confidencial.

MARÍA: Hay algunos casos muy difíciles, que crees que nunca se van a poder solucionar. Los casos más típicos son los de amigos, entre los que al final llegan los roces. La gente que ha tenido una relación muy estrecha, pero que dejan de ser amigos.

EMILIO: Y, sobre todo, a partir de la convivencia en el aula. Los problemas entre personas de distintas clases son menos comunes porque no compartes un mismo espacio tanto tiempo.

MARÍA-REVISTA Por ESO: Antes habéis dicho que necesitáis conocer los datos para empezar los casos. ¿Alguna vez habéis tenido que recurrir a preguntar a amigos o compañeros de los que tienen el conflicto?

MARÍA: No es lo normal. A ver, Diana (la profesora coordinadora del programa) nos pone en antecedentes, pero muy por encima. Solo si las partes hablan de un amigo, se podría valorar si es importante o no meter a esta tercera persona…

EMILIO: Pero a nosotros, hasta ahora, no nos ha hecho falta. Cuando los alumnos van a mediación es porque ellos quieren, nadie te obliga y no necesitamos que ningún amigo nos cuente qué ha pasado. Porque si tú no tienes la voluntad de solucionar el conflicto, no vienes a mediación. Si vienes, hazlo bien y con sinceridad.

DIANA: Normalmente las mediaciones han acabado bien. Y a veces la solución ha sido, pues, nos ignoramos, nos tratamos con educación y cordialidad, pero tú haces tu vida y yo hago la mía.

EMILIO: Claro, como en una clase. No tenemos la misma relación con todo con el mundo. Se trata de relacionarse con respeto.

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