lunes, 17 de octubre de 2016

El recuerdo que se llevaron las estrellas

Eva, 1º ESO C
‑¡A despertar!
‑Sí…mamá ya voy…‑perezosa.
‑Venga que ya son las diez y además es martes.
‑¡¡¡LAS DIEEEZ!!! Mamá ¿Por qué no me despertaste antes?
-Lo siento, hija, no me acordé… ¿pero hoy no tenías que trabajar en la cafetería?
‑No…hoy es fiesta en toda la ciudad, es el día de las estrellas encantadas.‑dijo molesta.

El día de las estrellas encantadas es una festividad muy popular… no sé cómo se le habrá olvidado a mi madre. Este día las estrellas bajan del cielo, a posarse en los pies de algunas personas, que serán las afortunadas de tener suerte eterna.

De mi familia, solo a una persona le tocó la suerte eterna. Ese fue mi padre, el cual murió por una enfermedad. Su estrella llegó tarde, porque cuando estaba muriendo, fue cuando a luz se posó, en sus pies. La mayoría de las personas dicen, que no tuvo nada de suerte, mientras fallecía. Pero mi madre, mi tía y yo sí, porque justo cuando la estrella y su alma estaban desapareciendo para irse al cielo oscuro de la noche, llamaron a la puerta de la casa.

Era su hermana, su única hermana pequeña, la quería tanto…lo malo es que no la había visto desde hace muchos años, debido a la gran distancia por el trabajo de ella. Jazzlyn , mi tía,(su hermana) iba con un vestido azulado que le llegaba por las rodillas con un cinturón marroncito, que es lo que le daba el vuelo, y su pelo iba recogido en una gran larga trenza adornada con margaritas. Por esto algunas personas creemos que tuvo suerte, por haber visto a su hermana, tras largos años de espera.
Las últimas inesperadas palabras de mi padre fueron: “Déjame ver esos ojos verde esmeralda y sentir en mis manos ese fino cabello miel que tienes, antes de que no lo pueda hacer más”- Mi tía asintió.


Y justo cuando se acercó mi padre, dejó de existir en vida, murió. Mi tía dice que ese momento que presenció con sus propios ojos fue triste, pero a la vez hermoso. Desde ese día nadie de mi familia ha recibido la bajada de la estrella hasta sus pies, aunque yo espero que algún día vea una estrella en mis pies, pero mi madre dice que la suerte eterna yo no la necesito, que con los amigos, la familia, los ojazos verdes de mi tía, la piel cálida como la suya y el pelo negro noche como el de mi padre, LO TENGO ABSOLUTAMENTE TODO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario