martes, 3 de mayo de 2016

Tolerancia

Teresa, 1º ESO B

Quizás pienses que hoy en día la intolerancia es lejana. Es cierto que ahora se tolera a la gente de piel oscura, hay igualdad entre mujeres y hombres y todos tenemos los mismos derechos. Pero a pesar de que se inculcan los valores de la tolerancia y el respeto, podemos seguir observando constantemente estos valores son ignorados.

Un ejemplo es el acoso escolar, también conocido como bullying. El bullying es el acoso físico o psicológico al que someten, de forma continuada, a un alumno sus compañeros. En la mayoría de las ocasiones, este se produce por una diferencia entre los acosadores y el acosado, ya sea de personalidad, de inteligencia, de físico… Es decir, por la intolerancia de los agresores. En muchas ocasiones, el acosado se siente afectado emocionalmente y puede llegar a sufrir depresión o incluso suicidarse; y para entonces, es demasiado tarde como para darse cuenta de la gravedad de la situación. Si se habla constantemente de esto, pero sigue habiendo muchos casos de acoso escolar, puede ser porque el método en el que se educa sobre el bullying debería modificarse en algunos aspectos.

Otro ejemplo de intolerancia es la “orientaciónsexualfobia”. A pesar de que esto a veces suena muy lejano, sigue existiendo. Esta suele estar ligada al bullying, pero hablo de ella porque es una diferencia concreta. El hecho de que se excluya a alguien porque su orientación sexual es distinta a la tuya es como excluir a alguien por su color de piel; nació con ello y no lo puede cambiar. Algo que demuestra que la “orientaciónsexualfobia” es más cercana de lo que parece es que muchos chicos y chicas viven acomplejados porque, con algo que hagan que esté fuera de los estándares de “heterosexual”, son considerados “mariquita” o “marimacho”. Por ejemplo, en algunos casos, si un chico es sentimental, se le puede considerar femenino a pesar de no serlo. Y tratar de insultar a alguien llamándolo “mariquita” o “marimacho” es insultar a una orientación sexual entera.

Por último, quiero mencionar la “religiónfobia” y la “ateofobia”. En mi opinión, es increíble que en pleno siglo XXI haya gente que no sepa que cada uno tiene sus creencias y es feliz con ellas. Hay ateos que dicen que “la religión no respeta”; y también hay creyentes que dicen que “los ateos no respetan”. Pero no se puede englobar a todos los creyentes ni a todos los ateos al decir esas cosas, ya que hay personas de todo tipo en todos lados; y mucho menos excluir a alguien por sus creencias. Si cada uno se siente a gusto con lo que cree, ¿para qué discutir?


En resumen: las diferencias son buenas, o al menos lo son para mí. El hecho de que cada persona piense o sea de forma diferente es lo que nos ha hecho evolucionar como especie. Por ello, creo hay que aprender a tolerar estas diferencias viéndolas como algo bonito. Para finalizar me gustaría mencionar que, desde mi punto de vista, para educar a un niño en cuanto a esto, habría que estimular la empatía, haciéndolo sentir qué es vivir el rechazo por cómo eres, en un ambiente de confianza más emocional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario