viernes, 6 de mayo de 2016

El príncipe y el tigre

Leonor, 2º ESO EF

Érase una vez, en el centro de la India había un enorme castillo, donde habitaban unos reyes que gobernaban un reino maravilloso. Con ellos vivía su hijo, el príncipe, el futuro rey de ese inmenso paraíso. Un día, el pequeño príncipe se despertó mal como todas las mañanas. Sus padres no sabían el porqué, ya que lo tenía todo, absolutamente todo; pero él seguía infeliz.
Ese día era cuando el pequeño príncipe iba a cumplir un año más, pero a él no le hacía mucha ilusión porque para él iba a ser un paso más al trono y era algo que no quería. 
Tuvo una fiesta grandiosa, cientos de regalos, un banquete extraordinario y asistieron miles de invitados a los que no conocía 
Cuando nadie se dio cuenta, él escapó del castillo y se adentró en su pueblo. Estaba todo el mundo durmiendo en sus casas, menos una vagabunda que caminaba cargando una bolsa enorme de chatarra. El joven se la llevó al castillo para que le dieran cama y comida. Entonces, la anciana, tan agradecida, decidió darle una llave, que estaba sucia y oxidada. Después, le dijo que se adentrara en la selva, que allí encontraría algo que nunca había visto. Así lo hizo y así era. 

Lo que allí había era un templo en ruinas cubierto de árboles y de todo tipo de naturaleza extraordinaria. Abrió la puerta con la llave, entró y encontró un lugar espectacular aún no pisado por el hombre. Allí había un pequeño tigre solitario. El príncipe se acercó a él, se puso a acariciarlo y desde ese momento el felino no se quería separar de él. Así que, el joven decidió llevárselo. El futuro rey de ese pueblo no quería nada material, solo necesitaba un amigo. 

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