lunes, 31 de marzo de 2014

Alto, muy alto

María Jesús P. 2º ESO B


Alto, muy alto.


No pares, no mires atrás, no te detengas.


Huye, tú que puedes.


Tú que aún puedes.


Siento no poder olvidar.


Siento ser pasto del ayer y de sus miserias.


Siento ser poco más que una pobre loca.


Pero juro ante Dios, si existe, y ante mi conciencia, si la tengo, que fuiste para mí más importante que yo misma, más valiosa que mi vida, si es que vale algo.


Mi corazón es un pedazo arrugado de papel  y tu nombre está escrito mil veces en él con la tinta que corre por mis venas.


Pero vete.


Márchate.


No quiero verte.


No quiero que me veas.


No quiero que con tu mirada ilumines la inmundicia de mi alma.


Quisiera vivir en tu felicidad, eterna, etérea, estática.


No pienses en mí.


No me recuerdes.


Alto, muy alto.


Allí donde la realidad ni pueda alcanzarte.


Y atraparte entre sus garras de desilusión y monotonía.


 

 

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